Helmuth Steil Velozo

Helmuth Steil Velozo

Título de Tesis: "LA CONSTITUCIÓN LINGÜÍSTICO-COGNITIVA DE CONCEPTOS REFERIDOS A INSTITUCIONES Y HECHOS SOCIALES. El caso del metaconcepto “Estado de Bienestar” en un ensayo histórico"

Resumen

Tal vez el problema central de las ciencias del espíritu sea el del reconocimiento y la aprehensión de su objeto de estudio. A diferencia de las naturales, no cuentan con instanciaciones materiales completas de lo que investigan (aun cuando ello se manifieste en la materia, como todo lo real). Los fenómenos de los que las ciencias humanas se ocupan se nos muestran dispersos en una variedad de entes. Nunca aparecen completos e integrados al cientista. Él sólo los alcanza mediante un proceso de construcción cognitiva. Un conjunto de procedimientos y negociaciones, más bien, situados no sólo en su mente, sino también en el instrumental teórico que aplica, en los datos ya parcialmente procesados y en los acuerdos epistemológicos con sus compañeros de empresa. (…)

Respecto de nuestra propia investigación, no hemos querido sustraernos a la complejidad de los hechos culturales que más nos interesan, a saber, los conceptos, las instituciones y el lenguaje. Ellos se manifiestan integradamente en una serie de ámbitos, tanto ontológica como epistemológicamente. Podríamos argumentar aquí que es por esa razón que hemos querido abordarlos con una mirada transdisciplinar, pero no seríamos honestos si tal hiciéramos. La verdad es que en nuestra propia reflexión al respecto, o tal vez en el encuentro que hemos tenido con el problema de los conceptos y las instituciones en el lenguaje, éstos se nos han mostrado desde diversos ámbitos del saber organizado. Por un lado, el de ellos mismos en general (usualmente en la filosofía), por otro, en la sombra que de ellos hay en todo hecho social (ciencias políticas, sociología), y también, como efecto del área en que nos cupo especializarnos (lingüística), en su –dada la proliferación y complejidad de los modelos teóricos– oscurecida relación con el lenguaje.

La presente tesis busca ser leal a dicha intuición, no en términos de reflejar una historia personal, sino como una apuesta a que nuestra convicción efectivamente refleja la realidad de los hechos culturales y puede ser un pequeño avance local respecto del modo en que ellos deben, o al menos pueden, ser estudiados y procesados. Esta ampliación del alcance de nuestra indagación implica necesariamente una limitación en los propósitos. En términos de una clasificación tradicional de ellos, diríamos que hemos emprendido, por lo tanto, una investigación fundamentalmente exploratoria.

Lo dicho vale tanto respecto de los fenómenos que estudiamos, como respecto de la metodología seguida. Es decir, hemos tomado la oportunidad que los estudios de doctorado nos brindan para lograr un grado de conocimiento sobre los conceptos, los lenguajes y las instituciones, pero además hemos aprovechado para conocer y aplicar un enfoque metodológico del que antes sólo teníamos conocimientos muy parciales y discontinuos.

El desarrollo de la tesis sigue en gran medida el de nuestra propia historia en relación a los temas que en ella se abordan.

En el primer capítulo presentamos y discutimos el problema considerado. Exponemos en términos generales la relación entre instituciones y conceptos, así como la fuerza con que éstos determinan el desarrollo de una sociedad. El capítulo se organiza desde un caso concreto, el de los ―malls‖ o paseos comerciales, como productos de la evolución de la vivencia burguesa de las ciudades, hecha concepto.

En el segundo capítulo abordamos la metodología usada, en términos de la necesidad de correspondencia entre el objeto estudiado, los métodos de investigación y el tipo de análisis a que se somete a los objetos materiales considerados. Planteamos la utilidad de un enfoque cualitativo para el caso de los conceptos, y dentro de él, la conveniencia de un abordaje heurístico.

El hallazgo de un modelo metodológico declaradamente heurístico fue afortunado y muy estimulante. Habíamos escuchado sobre la actitud heurística varias décadas atrás, en una clase de Gramática Sincrónica Española con el profesor Samaniego. En aquel momento nos pareció muy interesante e útil la idea de ir constituyendo el objeto en la medida en que se lo estudiaba. Nos dábamos cuenta de que era muy difícil saber qué cosas exactamente investigaríamos, pero sospechabábamos la existencia de todo un mundo no directamente tangible. Posteriores lecturas de Durkheim, Weber y Hegel confirmaron nuestras sospechas y nos mostraron cuán relevante es la visualización cognitiva de los entes culturales. Hechos como la comunicación, la constitución del sentido y la vida social, sólo tienen existencia en cuanto procesos relacionales constantes, realizados, en gran medida, como actos de habla perpetuos en los que se conectan espacios, capas y periodos diferentes de las sociedades.

Los capítulos tercero y cuarto están dedicados a exponer los conocimientos lingüísticos generales y el modelo lingüístico específico usados para estudiar un cuerpo discursivo particular, el que ha sido tomado de una de las últimas obras del historiador inglés Tony Judt. Se presentan aquí la lingüística cognitiva y, dentro de su marco, los planteamientos de Vyvyan Evans respecto de la semántica y la relación entre el discurso lingüístico y la conceptualización de la realidad.

La lingüística cognitiva podría parecer un giro copernicano en los estudios del lenguaje, pero a nuestro juicio representa más bien la etapa madura del modelo estructural- funcionalista, del que prácticamente ninguna línea nacida en el siglo XX está realmente lejos (con la excepción de los modelos semánticos derivados de ciertas lógicas analíticas, tal vez). Lakoff, Johnson, Langacker, Fauconnier y Turner, entre otros, desafiaron las creencias de la una vez hegemónica lingüística generativo-transformacional, planteando, entre otras cosas, que lenguaje y cognición son facultades integradas o, incluso, una sola y misma facultad, y negando, por lo tanto, la hipótesis modularista del lenguaje. Redescubrieron las metáforas y las metonimias como mecanismos simultáneamente cognitivos y léxico-genésicos, y rompieron con la contraposición tradicional entre lengua y habla. El trabajo realizado por las diversas escuelas de lingüística cognitiva es ingente y difícilmente reductible a un modelo único, por lo que en el capítulo tercero nos limitamos a exponer aquellos rasgos y propuestas imprescindibles para la fundamentación de nuestra propia investigación de caso.

En el cuarto capítulo, no obstante, nos concentramos en uno de los modelos cognitivistas más recientes, elaborado por Vyvyan Evans: la teoría de los conceptos léxicos y los modelos cognitivos. Es una propuesta ecléctica e integradora. En parte importante se basa en las hipótesis de Leonard Talmy, que había tomado la clásica distinción entre clases abiertas y clases cerradas de unidades, y había sostenido que el discurso lingüístico se articula gracias a dos (sub)sistemas lingüísticos: el gramatical y el léxico. El primero permitiría la estructuración conceptual y el segundo facilitaría el acceso al contenido conceptual. Evans desarrolla esta idea para abordar la interfaz entre el lenguaje y los conceptos, o, dicho de otra forma, el discurso lingüístico y la aprehensión-construcción conceptual de la realidad.

El quinto capítulo se ocupa de una línea interdisciplinaria de investigación de relativamente reciente existencia, pero de gran relevancia para nuestra investigación: la historia conceptual. Es una escuela historiográfica que se sirve de nociones e instrumental lingüístico para estudiar los conceptos que sustentan el devenir histórico y las instituciones políticas de cada periodo.

Ciertamente la historia de las ideas no es algo nuevo en las ciencias de la cultura. Por el contrario, es una de las más recurrentes líneas de trabajo en filosofía, estética y filología. Conocidas investigaciones, como la Historia de la Cultura, de Alfred Weber, o la Historia Social de la Literatura y el Arte, de Arnold Hauser, prefiguran en gran medida la historia de los conceptos. Ésta, sin embargo, corresponde a un ámbito de investigación declaradamente interdisciplinario y metodológicamente lingüístico. Su manifestación más conocida y cadacterística es el Diccionario de Conceptos Históricos Fundamentales, editado por Reinhart Kossellek, Otto Brunner y Werner Conze entre 1971 y 1992. En él se presentan nociones políticas, sociales y jurídicas fundantes de la modernidad occidental. Y se lo hace no sólo mediante las definiciones canónicas, sino a la luz de lo que en cada época y cultura en que se manifestaron materialmente se hacía y decía.

El impulso de la historia conceptual ha traspasado los límites de los estudios históricos, impactando con fuerza entre cientistas políticos, antropólogos y lingüistas, entre otros.

En el sexto capítulo exponemos la porción más definidamente lingüística de nuestra tesis. Se trata, postulamos, de un estudio de caso: el de la constitución discursiva de los metaconceptos correspondientes al ―estado de bienestar‖ –en inglés y alemán– en un fragmento ―Ill fares the land‖, un breve ensayo histórico del inglés Tony Judt. En él, Judt expone los principales rasgos del estado de bienestar en Europa occidental y un conjunto de países anglosajones a partir de 1945. Dedica un capítulo a los fundamentos histórico- conceptuales de ese sistema social, político y económico.

Iniciamos nuestro trabajo con una traducción interlineal de ese capítulo al castellano, tanto desde la versión original en inglés cuanto desde su translatum al alemán. Mediante el análisis léxico-conceptual comparativo de una sección de ese texto, hemos intentado determinar las diferentes formas de modelamiento cognitivo de esos conceptos para cada uno de los idiomas considerados.

La comparación interidiomática nos ha sido útil para alcanzar una comprensión inicial del modo en que las unidades léxico-conceptuales nos dan acceso a los marcos cognitivos, y, dado que el fragmento analizado tiene rasgos descriptivos y argumentativos respecto del estado de bienestar, nos ha sido posible acceder a una parte de las representaciones conceptuales implicadas en cada uno de los idiomas. Hemos podido, entonces, llegar hasta los coneptos que articulan lo que hemos llamado el metaconcepto de ―estado de bienestar‖ en cada lengua. Adicionalmente, eso nos ha permitido vislumbrar los mecanismos que se activan en la interfaz lingüístico-conceptual.

Finalmente, en lo que hemos calificado como un epílogo para la presente tesis, exponemos otras instanciaciones del metaconcepto (externas al texto analizado), lo que, dentro del modelo metodológico heurístico que hemos aplicado, puede ser considerado una forma de validación de los resultados.

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